martes, noviembre 01, 2011
domingo, octubre 23, 2011
Poema antes de la tormenta.
y las nubes se van amontonando.
Dos gotas han caído en mi muñeca izquierda.
El sol se resiste y
el afilador espera que le lleve dos cuchillos y unas tijeras.
Y que le deje tu lengua,
toda la noche
hasta mañana
para que ya no duela.
lunes, octubre 17, 2011
jueves, octubre 06, 2011
Desolación en negro y blanco.

Desolación en negro y blanco.
Desde la primera foto que vi del Chouman, siempre en negro y blanco creo que lo que más me llamó la atención fue su elegía de la desolación, que se percibe perfectamente en aquel Dodge contra el cielo o en mi mirada que intentaba ser salaz, pero quedaba en desolada, a las espléndidas piernas de Raquel.
Pasaron los años y pasaron los grupos y todos querían (y quieren que Chouman) les retrate, para los carteles, para las postales, para los discos...pero nosotros fuimos primero, lo siento chicos, recuerdo el papel Ilford que le traje de Madrid, pero me estoy yendo por los cerros y colinas.
Decía que Maqroll, que es como firma desde su conversión al digital, es un apóstol de la desolación y no tenemos más que ver sus descampados, sus naves abandonadas y en ruinas, para ver como arranca la belleza de esos lugares, que dicen que nos gustan tanto a los de León. Sus sofás y casas desvencijadas, sus solares, alamedas y hasta la ropa tendida te hace temer el enfrentarte a todo ello sin precaverte, sin mirar primero desde una esquina segura.
Sus viajes, sabemos de sus querencias portuguesas, con esa luz y esa desolación que puede ser saudade y la luz del oriente peninsular y el empedrado y los paisanos y paisanas y las ganas de descubrir.
Dejo los retratos para el final, que en realidad es sobre lo que debería de haber hablado todo el rato, pero me gusta desobedecer las órdenes, incluso las indicaciones.
Haciendo un recuento o clasificación de los retratos por ocupación, profesión o pasión, vemos varios músicos, poetas, un hijo, artistas plásticos, actrices-bailarinas-cantantes, un torero, roqueras con tienda de comics, cineastas, el mejor poeta puño en alto, un sobrino, profesores rockabillys, otro hijo, la hija de nuestro profesor de francés (al menos mío), un fotógrafo de ectoplasmas hospitalarios, secretarios generales del mundo mundial, personas, labradores, una señora y vendedores de cadenas y también alhajas.
Como seguidor diario de tu obra puedo ahora hacer recuento de algunos de los comentarios que he realizado en su momento en algunos de estos retratos. Son sensaciones, yo no sé decir obturador, ni casi diafragma, y mucho menos rad. Pero cada vez que miro siento y esto es lo que digo.
Toño.
Bueno, bueno, bueno. Te ha enseñado las entretelas (más lo que le has sacado tu).
Leopoldo.
La vi en la cámara, tomando una caña poco antes del rock. Este hombre es llevado de romería en romería, si él lo pasa bien, genial....pero lo dudo.
El retrato magistral, incluso más.
Anibal
¿Lecter?.
Pedazo de retrato, Anibal con este tío no puedes tener queja.
Olaf.
Precioso retrato.
Poetas tras los cristales.
Buen retrato doble, o triple.
Zapico padre.
Mi padre en una foto bella.
Alicia.
Encantadora y muy Bestia.
Pepe.
Sensacional. Qué retrato más intenso y sencillo.
Y como el shutterchance me ha borrado muchos comentarios recuerdo que dije que Uriarte parecía un icono, con Andrei Rubliov acechando y que Amancio se esculpió a si mismo para el retrato.
Y la de Andrés, además de gavierizarlo absolutamente, y dejarlo desvalido, sólo puedo decir que lo abrazaría hasta dejarlo arrugado y que si te acercas lo suficiente al retrato podrás oler el pachuli, pero deberás olerlo con el corazón.
Chouman, gracias por alegrarnos los ojos y el alma (o lo que sea) cada dos días con tus fotos. Tu luz o oscuridad, lo maravilloso o lo tétrico, lo efímero, lo cotidiano, contarnos esas historias que pasaban por allí, a tu lado y casi sin querer, nos regalas para iluminar nuestros días.
Señoras y señores, aunque este artista vive (de momento) de otra cosa, no estaría de más que nos llevásemos uno de sus retratos a casa, previo pago por supuesto.
Salud y belleza.
sábado, septiembre 24, 2011
Circunnavegación.
Un autobús me ha circunnavegado
el día en que se rompió
la relatividad
y me ha circunnavegado dos veces completas
la última mientras se deshacía
en 26 perfectas y enormes partículas
mientras Einstein
se guardaba la lengua.
miércoles, septiembre 07, 2011
miércoles, agosto 24, 2011
¡Oh, Janis, mi dulce y sucia Janis!
Como veréis me voy por las ramas y es que a pesar de ser una novela tremendamente pamplonica no me atrevo a entrar a matar...pero allá voy: Me ha encantado, no voy a contaros nada de ese menejo que tiene Patxi del lenguaje, la lengua (casi como Dick Grande) y los adverbios y esas cosas, no, porque de eso tampono tengo ni idea. Pero si de lo que va la novela, de su trama, su historia, o historias, pero la verdad es que no puedo contar nada, para no desvelar misterios terribles.
Únicamente diré que a pesar de que pueda ser considera una novela en clave de comedia, para mi tragicomedia, es profunda y en cada apostilla, resquicio y portal Patxi aprovecha para realizar numerosos ajustes de cuentas, no deja títere con cabeza, desde los políticos (todos) de su Pamplona natal, al resto del mundo mundial (incluidos los de Bilbao). Deja en evidencia las miserias de todo dios, no se libra ni es apuntador, ni nosotros mismos cada vez que Patxi gira el espejo y nos deja desnudos antes nosotros mismos.
Dos pasiones, una conocida por mi la de ser roquero, y otra desconocida la de estrella del porno (amateur), recorren toda la novela en todas las direcciones, de fin a principio y vuelta a empezar. Patxi siempre ha querido ser roquero y aquí lo es un con un par y se venga de tanta mordaza y tontería cantando como el más radical y punki de los roqueros navarros. No conocía la otra pasión oculta, pero me temo que aquí Patxi flaquea, y no lo digo porque no tenga una blakandeker en estado de rabia (le concedo el beneficio de la duda) sino que las escenas porno de tan amateurs como son resultan tiernas, y me atrevería a decir que amorosas, incluso con la zorra de la mujer del concejal de UPN (uy, se me ha escapado lo siento), pero sobre todo ese amor latente por Janis que le mantiene por todos los continentes y países por donde deambule Patxi Grande, perdón Dick Grande.
Bueno y no voy a contar más que no se puede, que tienes que leer esta novela, que si puedes cómprala y si no siempre tendremos las bibliotecas públicas (mientras no nos las cierren).
Patxi gracias por ayudarme a pasar una semana de insomnio en León en un agosto casi sin tormentas, gracias por ser como eres, gracias por tu blog, gracias por invitarme a participar en Simpatía por el relato, gracias por no tener ni media hostia que ni falta que hace y por muchas más cosas.
La editorial el Eutelequía se puede comprar desde su web o en cualquier librería y chino.
Aúpa y te dejo este video que se que está dedicado a ti, pero que en tu modestia nunca lo mencionas.
miércoles, agosto 17, 2011
martes, agosto 02, 2011
Carreteras Nacionales. N-625. Mansilla de las Mulas-Arriondas.
Carreteras Nacionales.
N-625. Mansilla de las Mulas-Arriondas.
La mañana en que Manuel Rivas me ofreció bizcocho había comenzado como cualquier otra, después de un día entero en la calle, cervezas, literatura y rock.
Acababa de tomarme una tostada con mermelada (cosas del norte, que no sólo no saben lo que es la cachuela, sino que ni siquiera de ofrecen un buen chorreón de aceite para regar sus exquisitos panes), pues eso que estaba allí, donde me había alojado la organización de la Semana Negra, y aparece en el otro extremo de la barra Manuel Rivas, a pesar de no ser mitómano, ni acostumbrar dar la chapa a los “famosos”, me dirigí hacía él saludándole sonriente, y estuvimos charlando un rato, y lo más importante para mí, es que me ofreció una porción de su bizcocho, muy entrañable.
Salí de allí, con la intención de caminar al final de la playa de Gijón, por una ruta que había visto hacía unos años, pero fue imposible dejar el coche en ningún lado, estaba todo urbanizado, ajardinado, carrilbicicletado…así que me piré rumbo a Villaviciosa, ya que nunca se sabe que puedes encontrar allí.
Y antes de darme cuenta estaba en Arriondas, en una glorieta con gasolinera, tirolina, pasarela de cuerdas, piraguas y lo más importante pareja verde-amarilla de picoletos, que desde luego no estaban ordenando el tráfico caótico.
En este momento decidí hacer la N-625 y llegar hasta Mansilla de las Mulas. Pero como no llevaba la grabadora a mano, el teléfono lo usaba para hablar y con tanta curva era imposible apuntar lo más mínimo, esta ruta será de memoria, y como se sabe la memoria es engañosa, mentireira y hasta embaucadora, así que no me responsabilizo de nada, ni siquiera de su existencia.
En primer lugar que apenas hay zonas de concentración de accidentes señalados ya que prácticamente es una carretera diseñada para provocar accidentes, estrecha, sin arcén, a veces más estrecha y en una continua curva, contracurva y vuelta a curvar. Otras señalizaciones como vacas y ciervos al acecho no los voy a reseñar ya que es un sobresalto tras otro. Y aunque no tiene señal, hay que tener cuidado porque pueden saltar los salmones para cruzar la calzada.
Decir que esta nacional va contracorriente del Sella, casi desde su desembocadura en Ribadesella (cerca, cerca de Arriondas) hasta su nacimiento junto a la carretera en la Fuente del Infierno, y desde Riaño acompaña a la calzada el padre Esla, después de ser domeñado y remansado en la maldita presa.
En los primeros kilómetros todo es caserío y centros y campamentos de aventura, con piraguas y salvavidas por doquier, coches en todos los arcenes y huecos, y pescadores con la caña a la espalda, esperando pillar cualquier pez desprevenido o pendiente de la convocatoria electoral, por ejemplo.
Así llegamos y pasamos Cangas de Onís, donde el puente romano (ja) es de postal, y las casonas son de quitar el hipo, lo que quitarían los que las construyeron a sus semejantes….
Zigzaguea sin descanso la carretera atravesando pueblines y casas aisladas, el Sella siempre a la derecha marcando nuestro destino en cualquier curva.
Mención especial merece Vega de Cien, más que nada porque un despistado, que venía en sentido contrario, debió de entender “Métele a Cien” pues así venía, y por mi carril….un susto, un cagamento y asunto resuelto.
Así con cuidado y suerte comenzamos el Desfiladero de los Beyos, que es precioso, espectacular, pero la carretera se estrecha más (si, si más) y las curvas forman un sacacorchos… en medio de esta belleza está la Cascada de Aguasaliu, en este época con poco caudal, pero que en primavera es espectacular (digo yo).
Siguiendo, siguiendo y sorteando guiris (nacionales o extranjeros) entramos en León, porque es donde se entra en León, a pesar de cierto cartelón administrativo que no se qué dice.
La carretera comienza a ponerse pindia, y subimos y subimos, y los robles empiezan a enseñorearse del paisaje y Sajambre manda y ordena el territorio. Pasamos junto a la Fuente del Infierno donde nace el Sella, que nos ha abrazado durante todo el camino.
En el Pontón, alcanzamos la altitud máxima del viaje de ese día, no olvidar que habíamos partido del nivel del mar, esto es 0 metros. Hemos subido, como si nada hasta 1280 metros sobre ese 0 que dejamos atrás no hace ni una hora.
Antes de darnos cuenta las colas del siniestro pantano aparecen, con la antigua carretera sumergiéndose directa en los prados inundados, arrebatados a punta de cetme y porra y tente-tieso.
Cruce con la N-621, Unquera-León, que me mira golosita hacia Cantabria, y que comparte trazado hacia el sur durante bastantes kilómetros con mi N-625, y Nuevo Riaño, postizo y alpino, todo cartón piedra salvo la iglesia, que no era la suya, pero allí la montaron. Y el pantano rodeado del circo de picos pelados, calizos, formidables, y los recuerdos, el lastre del pasado, los tejados tan hundidos, como las almas de quienes mandaron el valle a la muerte.
Dejamos atrás la presa, DEMOLICIÓN, pintó durante años, y ya seguimos al padre Esla que escapa tumultuoso abrazando la carretera, con los pueblos, las casas, los campos y los manzanos, que empiezan a estar apetecibles.
Un desvío a la derecha nos llevaría a Sabero, por la N-621, pero no es esa nuestra ruta hoy, no es ese nuestro camino, ni el Museo de la Siderurgia, ni ver los primeros altos hornos, ni nada de eso, ni las escenas de cine mudo.
En Cistierna se estrena una circunvalación que parece capitalina, saltando sobre el rio y dejando a la gris población ladeada, sola a los pies de la peñas, las últimas peñas antes de entrar en la ribera, que se abre y expande, con sus sotos de chopos y algún rebollar descolocado, y el rastrojo del cereal que ya está a buen recaudo.
Y se entra ahora en la Comarca de Rueda y el adobe y el tapial se enseñorean en el caserío, y los pueblos se hacen pequeños y el Esla se acerca y se aleja, a su gusto de la carretera.
Casi antes del morir en Mansilla de las Mulas dejamos una cárcel, si eso es lo que es, allí donde casi no se ve, allí donde no molesta a nadie, allí donde se encierra a personas, no sé por qué, pero se las encierra y mi amigo Jaime Torcida hace revistas y trabaja con ellos.
Y en Mansilla de las Mulas muere este camino, muere tributando en la N-601, muere donde un gran soto de chopos recibe al Esla, que avanza raudo camino del Duero, pero esa es otra historia.


