lunes, julio 15, 2013

Teresa Naranjo Pérez a propósito de Fotomatón.



FOTOMATÓN

Por Teresa Naranjo Pérez

Para mi presentar este libro, es un regalo, el título, el prólogo, las fotografías y los poemas forman un encuadre perfecto, otra cosa es que os lo sepa transmitir.

Cuando Zapi me lo pidió, me sentí halagada y acojonada en la misma proporción, yo no me desenvuelvo muy bien con público, pero haré lo que pueda para presentarlo desde mi mirada, aunque como dice Xen, me siento como una intrusa ya que no hay nada que mediar entre los textos y las imágenes.

No conozco personalmente a Santos ni a Xen, al único que conozco es a Zapi y todos sabéis que no soy imparcial, pero no porque me ciegue el cariño, lo soy porque le admiro en todas sus facetas.

Hace algún tiempo me comentó que tenía entre manos este proyecto que me fascinó y pensé,  nadie como él para fotografiar de palabra las imágenes y ahora con el libro en la mano veo que Santos escribe sus fotografías, con lo cual FOTOMATÓN se escribe y describe como un sístole y diástole perfecto, aunque a mí en ocasiones me produzca extrasístoles sobre todo al ver que yo hubiera dicho lo mismo (por supuesto sin la maestría con lo que lo dice Zapi).

Cuando abrí el libro la primera vez, tapé todos los textos para no ver nada más que las fotos, luego hice lo mismo con las fotos y joooder que impresión comprobar que en la mayoría de los casos a mi me decían lo mismo o veía esa imagen.

A mí me parece harto difícil las cosas por encargo, por eso admiro tanto que a alguien le pongan los deberes y el resultado sea tan genial yo no sabría hacer por encargo ni una tortilla.

Dice Xen que la poesía de Zapi no comenta la imagen y por lo tanto no la mediatiza y eso que yo no sabía cómo decir, es justo lo más importante que quería reseñar, que no se trata de comentarios de texto.

Alguien a quien quiero y admiro mucho, me dice que soy sinestésica y no sé si realmente lo soy, pero si es cierto que  la música tiene color, que el color tiene música, que las voces tienen formas tangibles y a partir de esto escribir se convierte en una forma de ser y traza un patrón de cara al lector, que en muchas ocasiones viene a decir, pues vaya una tía chalá, pues bien, digo esto, porque Zapi que ha sido mi maestro desde el primer día que le conocí (aunque él no lo sabía, ni sabía la alumna que se había echado) tiene ese punto  en el que encuentra tanto la palabra que describe la imagen, como la imagen que describe a la palabra, pero sin copiarlo, es decir, le da voz , su voz a la imagen una voz propia que hace que juntas creen una historia, aunque por separado hablen por si solas, tanto la imagen como el poema, (que se de buena tinta que para él es lo mismo) y le resulta fácil y eso es precisamente lo que más admiro y además hace de duro-rebelde-tierno, cosa que no se espera si no le conoces y sobre todo si antes has visto la contraportada.

A Santos como dije antes, no le conozco, pero Xen dice de él que mientras vemos a Zapi  habitualmente sobre un estrado, a Santos le podemos encontrar a los pies de este estrado, casi en la oscuridad, pues de ella nace su mirada que busca luz y dice de ellos que son dos fenómenos incombustibles, a lo que yo añado que mientras Zapi está en el estrado recitando y haciendo fotos a lo “Zapi”, a la vez está componiendo a partir de esas imágenes que proyecta, un poema, una canción, dibujando e incluso cambiando las ruedas al coche, pero lo más curioso de esto es que todo lo hace con esa genialidad innata en el. ¿Como un gigante tímido, con cara de desayunarse gente, puede reunir toda esa ternura y contundencia a la vez?, pues por eso, porque es genial.

Me encantan las fotografías de Santos, porque no buscan esos horizontes con puestas de sol maravillosas, que por otra parte no les resto para nada su belleza , pero fotografiar lo cotidiano, lo que podemos ver cien veces al día y la mayoría no repara, porque forma parte del decorado de su día a día y que la imagen nos hable por si sola y a cada uno nos diga por separado lo mismo (en algunos casos), o simplemente que provoque una escena y que alguien la cuente, eso para mí es como si unos cuantos nos pasásemos mensajes que para el resto son codificados y sin sentido, lo cual no sabéis lo que me alegra

Bueno, en definitiva, quería enseñaros el libro desde mis ojos, que no deja de ser una opinión, yo nunca he presentado un libro ni sé cómo se hace y mucho me temo que aunque lo supiera, no me daría la gana de hacerlo y que FOTOMATÓN es una Amelie y huele a la prisa de la calma.

Cuando todos los dedos
señalan en una
única dirección,
intenta
mirar
en la contraria.

También quiero decir que después de haber leído estos últimos meses tantos libros de gente a la que admiro profundamente, FOTOMATÓN es sin lugar a duda el resultado más bonito y que a mí me hubiese encantado saber hacer.

Y por último decir que la presentación de este libro está de más si lees el prólogo, Xen describe tan minuciosamente a sus autores, que invita a abrir el libro, es de esos prólogos que  nunca quedarán olvidados.


sábado, junio 29, 2013

Nunchacos.

Nunchacos un relato de Felipe Zapico, iluminado por Cisco Bellabestia para Vinalia Trippers Spanish Quinqui. El fanzine se puede conseguir por aquí.





Nunchacos.
Felipe Zapico Alonso

El día que Pulgarcito salió cantando en Pop-Grama el tema de Qué demasiao, dedicado a El Jaro, recuerdo que me impactó tanto que antes de salir de casa pillé un destornillador de los gordos y me lo metí en el forro de la cazadora.

La noche empezaba entonces a eso de las siete de la tarde por el Húmedo entre bares de toda la vida y los modernos, El Rosales y El Cafetín.

Tomando birras y más birras y esquivando alguno de los canutos que se fumaban a la americana, fuimos dando tumbos hasta que las pelas empezaron a decaer. Las posturas de hachís no llegaban ni a china chicharrera.

Hernán se sacó los nunchacos que llevaba en la espalda, metidos entre el pantalón y la cazadora, y realizó su exhibición, dándose dos buenas hostias en la cabeza.  

Quedábamos ya cuatro apoyados contra una pared sin saber si silbar o dar patadas a un bote y de pronto saqué el destornillador y les dije: “¿Sabéis para que es esto? Esto abre todos los triángulos de los coches.” 

Un golpe seco en el plástico amarillo del destornillador y ya estaba el triángulo de la ventanilla delantera desencajado. Girarlo rápidamente y quitar el seguro. Abrir las puertas y subir los colegas. Un volantazo fuerte y el clausor a la mierda, tirar de los cables por atrás y allí estaban todos esperando la descarga eléctrica.
Rojo con amarillo y motor en marcha, luces y a toda hostia por la avenida.

Los 1430 siempre fueron como un trueno, pena de no haber encontrado un F1 por ningún lado.

Los 1430 torpedean que dan gusto al reducir a toda hostia y chirrían las ruedas en las curvas.

Un, dos, tres, a toda hostia, risas de chavales en el interior, un, dos, tres, peligro, peligro en el exterior.

“¡A la gasolinera de La Copona, venga, dale, dale!” En la gasolinera de la Copona están los picoletos tomando algo, será la patrulla del amanecer. Freno de mano, trompo, inestabilidad, izquierda, derecha, fuertes cabeceos. A todo gas, para abajo, corre, corre que te van a echar el guante.

“¡Por el camino, por el camino!”, grita uno a mi lado. Allá me voy, a todo gas, ¡zas!, ramas, ¡zas!, barro, se me va el coche y caemos a una reguera, donde queda el coche varado. Salimos como podemos y corremos, corremos, mientras nos reímos, nos descojonamos de la risa, corremos no sabemos por dónde y mucho menos hacia dónde.

Clarea el día y entramos en la ciudad. En la churrería París el churrero y la churrera están en plena discusión, con lanzamiento de objetos incluidos.

Mañana será otro día. Otro más.





jueves, junio 20, 2013

Un regalo de Arantxa Oteo




Z(A)PIderman
Estela de hilos de
hada
en junio.
Libélulas
azules,
y rojas.
Y mariposas,
todas.
El mago
anarkista
reina.
(en los taray(e)s)

Para mi almigo Felipe Zapico Alonso, mi anarkopoeta, mi mágico, y majico, mago Las Tablas desde ayer son, irremediablemente, distintas para mí. Arantxa Oteo.

domingo, junio 09, 2013

El ladrón de peras en la mirada de Manuel Cuenya.


Poemario genuino y sin retóricas

el ladrón de peras Felipe Zapico Prólogo de Gsús Bonilla. Editorial Origami.

Manuel Cuenya. Diario de León.

El polifacético Felipe Zapico, músico y fundador de Deicidas, así como mánager de bandas míticas leonesas como Los Flechazos y Los Cardíacos, ha publicado un nuevo poemario, El ladrón de peras (editorial Origami), con prólogo de Gsús Bonilla.

Se trata de un libro genuino, sin retóricas ni artificios, con una lírica que llega directa a las entrañas, con una mirada sincera, libertaria, pues Zapico escribe sin tapujos ni cortapisas, con una absoluta y decidida valentía, que es a buen seguro la única manera viva y real de escribir, escribir por y para la verdad, escribir para arrojar luz sobre el mundo en que vivimos, escribir para decir aquello que otros pretenden ocultar a todo trapo, escribir, en definitiva, para intentar entender dónde y por qué estamos como estamos. El ladrón de peras consta de seis cuadernos de poesía, «cada cual con su propia polifonía y nervio», según el prologuista, que serían: Opérculos sobre tus párpados, o poemas de la añoranza por un ser perdido o ausente; De peras, desamparos y espejos, que incluye poemas de amor, de amor con sorna, de amor greguerístico; Libélulas en mi ombligo, que son poemas existencialistas, en los que el poeta se muestra desobediente y comprometido con la sociedad de su tiempo; Versos Orsini, escritos con conciencia crítica y contra la política basura que nos invade; Poemas para el Casco, que son chutes directos al corazón, con sabor cítrico, ácido y amónico, como Frenadol cardíaco (introducido por el clorofórmico poema Rosa de Sanatorio) o Sacamantecas, dedicado al hombre del saco (precedido por un texto de Corcobado), y Las cuatro estaciones de Bivalbi, que nos ofrece cuatro poemas visuales, «de puñetazo en el ojo», aclara Bonilla, «donde bien podría residir el ideario socio-político y humano  —añade— de este poeta multi(di)verso y de gran tamaño... en la totalidad de los sentidos y en todos los ámbitos de los mismos: Inmenso».

Inmenso se nos revela Zapico con este libro arriesgado, potente, en el que el poeta  nos sacude las vísceras con sus versos cargados de vida —en realidad devuelve vida a la poesía como quisiera Henry Miller—, una bocanada de aire puro y saludable que está pidiendo a gritos una sociedad y un mundo mejores.

http://www.diariodeleon.es/noticias/filandon/poemario-genuino-y-sin-retoricas_802265.html

jueves, mayo 23, 2013

Entrevista de Julio Valverde en Coordenadas de Radio 3.




Coordenadas - Migajas de libertad - 16/05/13


16 may 2013

"La voz de un poeta que reclama a la vida sus migajas de libertad. No queda otra. Reividicar esas menudeces comunes y reconocibles, las que sean: muchas o pocas, pequeñas o grandes, pero las únicas que nos quedan como hombre, mujer, ser y humano... ¡y qué, coño, que son tuyas!". Así presenta G-SUS Bonilla el último poemario de Felipe Zapico, "El ladrón de peras", 6 cuadernos de poesía inéditos.



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sábado, mayo 18, 2013

Como siempre



Entre la copa del generalísimo

el Rocío a lomos de potro

las comuniones pomposas

el fútbol como opio

los curas abusadores
el podrido festival de eurovisión

los bailes de coros y danzas

(enmascarados hoy de sentir nacionalista)

no sé

si hemos hecho

flashback ( analepsis)

o

simplemente

estamos

en

lo

de

siempre

siempre

siempre.

martes, mayo 07, 2013

Flores de otro mundo (no es la película)



Flores de otro mundo (no es la película)

Nunca volví a comprar flores
en
la floristería
junto a nuestra
casa
por
si
me preguntaban
y
el nudo
de
la garganta
me
exterminaba.
Ayer me atreví
después
de tantos años;
allá
me fui
y
acaban
de
cerrarla
por jubilación.