martes, febrero 11, 2014

Que nadie quede sin nombrar.



Que nadie quede sin nombrar





Todos tenemos un nombre

el que nos

ponen nuestros

padres

un nombre por el que nos llaman

un nombre por el que atendemos

los hermanos africanos

dejan su nombre

junto a sus padres

sus hermanos

sus amigos

sus amores

dejan su nombre

y

ya no lo recuperarán

ni siquiera

con la muerte

verde y de charol

en la playa de Tarajal

sólo


que algunos se

llamaban

Larios,

Blasie.

Armand

o

Yves

que con esa extraña sensación

entre desesperados

e

ilusionados

querían una vida.

Les hemos regalado

una muerte

la más indigna

de las muertes

la muerte

de los inocentes

mientras

muchos

miran

para otro lado

se ponen de lado

algunos incluso
con desprecio.





martes, enero 21, 2014

Todos somos underground (o como cojones se diga).



Todos somos underground (o como cojones se diga).

El underground nace ¿o se hace?
¿o te hacen?
¿o no te queda más remedio?
¿o te empujan?
¿o es el único sitio libre?
¿o es el primer peldaño?
o vaya usted a saber
pero
me dicen que estamos
en el
under
ground
todos en un metro
en el suburbano
en el sub ano
en el culo
de todo
donde queremos estar
¿o donde nos dejan estar?

lunes, enero 20, 2014

Luis Vea reseña Cosas.

COSAS DE FELIPE ZAPICO ALONSO




Cosas
Felipe Zapico
Zoográfico, 2013.
60 pp
9 euros.
Para cualquier escritor es un atrevimiento ofrecer a los lectores lo primero que escribió, por eso debemos agradecer este acto de generosidad a Felipe Zapico que, sólo tras una previa selección y sin corrección alguna, nos trae este Cosas, poemario que ya destaca por su exterior a modo de libreta de apuntes escolares. La propia biografía que aparece en el libro ya nos advierte de que el poemario fue escrito en 1981. Así que a la hora de leerlo no podemos ponerlo cronológicamente a continuación de Balances parciales (2013), El ladrón de peras (2013) y Fotomatón (2013). Es, así, su antecedente más lejano pero en el que ya se aprecian algunos de los temas que posteriormente desarrollará en sus libros. Una cosa que sí destacó su autor en las presentaciones es que no habla de amor. Sin embargo el amor y la pérdida son temas recurrentes en Balances parciales y en El ladrón de peras.

Situados así para entender qué vamos a encontrar, lo primero que observamos es una distribución de los poemas en cuatro partes.

La primera es la que contiene más crítica. Refleja más la rebeldía de la edad. Probablemente contiene algunos de los disparadores que, posteriormente, desarrollaría tanto en sus poemarios como  en las canciones de su grupo musical, Deicidas.

Para muestra encontramos el siguiente fragmento (p.13):

“La bala de plata
no es menos mortífera
la píldora dorada
no es menos amarga
y la verdad escondida
no es menos mentira
tabús y mentiras no son ofrecidas (…)”

Sorprende que a principios de los años 80 el autor ya viera lo que nos venía encima con la burbuja inmobiliaria, y lo dice en su Cosa primera (p.9):

“Y llegaron ellos
los invasores,
construyendo en prados
grandes bloques.
Nos dejaron a todos
los sinsabores.
No podemos huir,
ya nos invaden
por aquí,
por allí,
los constructores”

La segunda parte del poemario es igualmente crítica pero añade un par de elementos: la burla (p.29):

“(…)rimbombantes sobrenombres con el alias al lado
esqueléticos cadáveres cada uno por su lado
letras caídas de libros aquí quiere ir hilvanando
fanfarrias y chirimoyas este cuenta se ha acabado (…)”

Y los juegos de palabras creando cacofonías (p.30):

“Fea fe veo en tu faz
Fécula fecal fardan las fauces
Farfanes  faquines fantasean en el fango (…)”

La tercera parte es variada. Contiene críticas al turismo que durante años ha sustentado la economía española (p.34):

“(…) Las playas de Málaga
se nutren de gabachos (…)
Se llevarán unos kilos de sol y agua verde (…)”

También a los intelectuales (p.37) por sus “siempre discusiones más que bizantinas” cuya única intención es llenar “esa hora de la tarde en que las fiestas/ y certámenes aún no han comenzado”

La parte final es, quizá, la más personal, incluso la más intimista (p.47):

“Raíles helados
frío matinal
sol esperanzador (…)

Y también se repite en su último poema (p.52):

“Sol
carretera comarcal
tractores anticuados
coches veloces en busca del mar (…)”

Cosas es una forma de descubrir el principio del autor y una buena manera de situar la poesía a pie de calle.


http://luisveagarcia.blogspot.com.es/2014/01/cosas-de-felipe-zapico-alonso.html
 

miércoles, enero 08, 2014

Una descarga de Teresa Naranjo Pérez


Declaro campo de batalla
todos los lugares donde ya
no existo.
Donde quiera que esté ahora
trazaré un mapa con las coordenadas exactas
donde dirigir los ataques,
quiero derrocar los escaparates,
las bolsas de perfumes,
todas las casas de dior
y poner las cruces boca abajo,
lanzaré una ofensiva contra
todo lo que respira
y sin embargo está muerto.
Declaro, desde este exilio
la guerra a lo inútil
guardado en cajones,
a la vajilla y cristalería
de los domingos,
a los regalos con los que os compró el banco.
No tendré piedad
Con el espumillón
ni con los restos
que preferisteis tirar.

Desde aquí veo como algunos
os acercáis,
a otros,
creo que ya no os veré
nunca más.
Teresa Naranjo Pérez

martes, enero 07, 2014

Manifiesto (pensando en Matadero 5)



Manifiesto
 (Pensando en Matadero 5)

        A Rodrigo Córdoba.


Imputan a la infanta
de
naranja
y
 la cola
del paro
se hace interminable
amigos, hermanos, conocidos, desconocidos
imputan a la infanta
de
limón
y
los derechos básicos
se recortan
se cortan
se externalizan
se esfuman, los recobran, se los reparten
imputan a la infanta
sin burbujas
y
pagamos los desastres de las cajas
y
las autopistas de los amigos
y
a lo peor un trozo del Canal
imputan a la infanta
de sabor azul
y
sin
lamentos
formamos la fila
para esperar
lo que sea
lo que dicten
lo que ordenen
como
b
o
r
r
e
g
o
s.

miércoles, diciembre 25, 2013

El chofer de la cunda



El chófer
de la cunda
recorre la plaza
buscando pasajeros
a
esta hora
la
cosa está chunga.
Llama a uno desde el otro semáforo
ofreciéndole una plaza
a
la
muerte
con sus guantes
de
cuero
con los dedos recortados
los guantes
que
se calzaba su padre
los domingos
sin guardar
para llevar
a
la
familia
más
allá
de los poblados
cerca del río.
El chofer de la cunda
mira nervioso
necesita
dos pasajeros más
para
su
ración
de
olvido
a
cámara lenta.
¿Quién heredará los guantes?

lunes, diciembre 16, 2013

Sin iniciales



Sin iniciales

No habéis tenido derecho a iniciales
sólo los ricos delincuentes
gozan de ese derecho.
Todos sabemos vuestros nombres y apellidos
incluso los de las menores
vuestro buzón sale en todos los sitios
la puerta precintada de vuestro hogar
que dicen que es del banco, maldito banco.
No habéis tenido derecho a iniciales
y
se cuenta lo que se quiere
lo
que se inventa cada cual
la vecina
el de la esquina
el periodista sin escrúpulos.
Sólo sé que la muerte
os ha sorprendido
en vuestra dignidad
en mi indignidad
y
no
puedo
perdonarme
que no supiera
vuestros nombres de vivos
y
los haya tenido que aprender
de muertos
Enrique,
Concepción
y
Tamara.